Entrevista en FLACSO radio: La privacidad y el internet

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La privacidad en internet no existe. Y es que si los servicios que usamos —Gmail, Facebook, Skype, WhatsApp, etc.— son gratis, nosotros somos el producto. Por ejemplo, gracias a las filtraciones que hizo Edward Snowden, exfuncionario de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos, conocemos que las empresas de servicios por internet venden nuestra información privada.

En esta edición del programa hablaremos del poder tecnológico de gobiernos y empresas sobre la ciudadanía. También revisaremos las alternativas que nos ofrece el software libre para defender nuestras comunicaciones. Para ello entrevistamos a Rafael Bonifaz, presidente de la Asociación de Software Libre del Ecuador, y Andrés Delgado, activista por las libertades en el internet.

Otros links para mayor información:

Código INGENIOS: El control de la SENESCYT sobre Internet

Esta es una réplica a la entrevista de Solines en Radio Visión

Juan Carlos Solines fue uno de los cuarenta (40) expertos en el mundo que integraron el Grupo de Trabajo sobre Gobernanza de Internet que fuera conformado por la ONU. En 2009 fue nuevamente designado por las Naciones Unidas como miembro del Consejo Asesor del Foro de Gobernanza de Internet y actualmente ostenta, según su biografía de Facebook, la presidencia del Comité de Tecnología de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Americana.

Esto, junto a su experiencia como expresidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones, lo acreditaron como experto para criticar una propuesta de ley que se está trabajando en la SENESCYT —el código ‘Ingenios’ o ‘COESC’ por sus siglas. La entrevista puede ser escuchada en este enlace. La propuesta de ley toca los temas de propiedad intelectual y parcialmente su tratamiento en Internet.

El otro ‘experto’ a tratar el tema, en este caso y a falta de mejor recurso, seré yo. A diferencia de Solines, mis credenciales poco o nada pueden decir sobre nuestros intereses comunes —el tema de propiedad intelectual en la era digital y la sociedad de la información— empero yo  he sido uno de los culpables de esta propuesta de ley, sobretodo en la parte relativa al entorno digital. Cómplice, mas no responsable, ya lo explicaré más adelante. Declaro, además, conflicto de intereses puesto que trabajo en la SENESCYT, aunque no lo hago en un puesto jerárquico y esto no ha influenciado nunca mi postura política (y quien lea mi blog o me siga en redes sociales sabe bien eso). Esta no será la excepción, aclaro pues que (1) no hablo a nombre de la institución que me emplea y (2) todo lo que diga aquí puede ser usado en mi contra.

El conocimiento como bien público

Solines abre la entrevista declarando que este proyecto de ley se enmarca en el “proyecto de control de todos los espacios de la sociedad”, al considerar al conocimiento como un bien público, “lo mismo que hizo en comunicación”. El abogado cita el caso de diario La Hora —sancionado por no cubrir la rendición de cuentas del alcalde de Loja— y declara: “ya sabemos lo que este gobierno persigue”. Argumenta que bajo la bandera de “democratizar el conocimiento” se esconde otro gran mecanismo de control, esta vez para cerrar el círculo e incluir el control sobre Internet. No voy a defender al gobierno sobre su intervención en los medios de comunicación, porque creo que está mal hacerlo.

Un “bien público” tiene dos acepciones, una administrativa y otra económica —en la que el conocimiento es el ejemplo de libro. Es totalmente comprensible que se tema que una ley que declara al conocimiento como “bien de interés público” pueda ser usada para ejercer control. Pese a ello, es importante aclarar que en el mismo artículo donde se realiza esta declaración, se manifiesta que el acceso al conocimiento “será libre y no tendrá más restricciones que las establecidas en la Constitución, los tratados e instrumentos internacionales y la Ley”. Adicionalmente, en el desarrollo del articulado, como admite el mismo Solines, se reconoce el respeto a tratados internacionales y a las normas mínimas de propiedad intelectual establecidas por la Organización Mundial de Comercio, esto debería ser suficiente para bajar las alarmas de cualquier persona cuyo negocio involucre la gestión del conocimiento, además garantiza la libertad de investigación, lo cual debería tranquilizar a quienes se dedican a la ciencia. Esta específicamente no es mi área y creo que merece un análisis más profundo de un verdadero experto en el tema de propiedad intelectual, sobre internet hablaré más adelante.

Meterle mano a la innovación

Solines continua haciendo uso de otros casos de control para argumentar contra el proyecto de ley: “Ya sabemos lo que este gobierno persigue, por lo que ha hecho (…) ahora le quieren meter la mano a la innovación”. Aquí es donde, a mi parecer, convendría hacer más un acercamiento a las políticas de innovación que ha ejercido el órgano rector, la SENESCYT, a comparación de lo que ha ocurrido en otros sectores. La Secretaría ha iniciado apoyo a la innovación de varias maneras, su programa banco de ideas, regala capital no reembolsable a proyectos innovadores y, mediante la acreditación de incubadoras públicas y privadas, garantiza la asesoría en temas de propiedad intelectual. Existen más de dos mil proyectos en la página web del banco de ideas y, desde un inicio, se aconsejó a los usuarios no compartir información que pudiera ser objeto de propiedad intelectual a fin de asegurar su independencia. Seamos claros, de haber querido hacerlo, SENESCYT ya se hubiera podido apropiar de muchos proyectos innovadores, no lo ha hecho.

Tampoco es cierto que la Secretaría ha derrochado en universidades experimentales y no ha brindado apoyo a los centros de investigación ya establecidos en las universidades existentes, las convocatorias de investigación que realiza la SENESCYT permiten que cualquier institución pública o privada aplique para recibir esos fondos de investigación. Adicionalmente al financiamiento, los programas de movilidad académica han permitido que los profesionales existentes en dichas instituciones vayan a estudiar al extranjero —mejorando el nivel de la investigación local— y ha creado nexos con investigadores internacionales que han venido a trabajar directamente en instituciones de educación superior mediante el programa Prometeo.

Finalmente Solines menciona que el proyecto de ley incluye la creación de una nueva secretaría que actuaría como mecanismo de control, pero creo que eso es una confusión de su parte.

El control sobre internet

‘Ingenios’, como se rebautizó al código, incluye unos pocos párrafos acerca de Internet.

El acceso universal, libre y seguro al conocimiento en entornos digitales se constituye como un derecho de los y las ciudadanas.

El Estado generará las condiciones necesarias para garantizar progresivamente la universalización del acceso a las tecnologías de la información y comunicación, priorizando el uso de tecnologías libres, bajo los principios de: soberanía tecnológica, seguridad, neutralidad de la red, acceso libre y sin restricciones a la información y precautelando la privacidad. Estas condiciones serán respetadas sin perjuicio del proveedor del servicio. Los organismos de control competentes vigilarán que se cumplan con estas condiciones.

La conexión a Internet se constituye en un servicio básico, en consecuencia, responderá a los principios de obligatoriedad, generalidad, uniformidad, eficiencia, responsabilidad, universalidad, accesibilidad, regularidad, continuidad y calidad internacional.

Estos párrafos son los vestigios de una propuesta para la Gobernanza de Internet escrita posterior a una consulta a varios grupos de sociedad civil, que es donde yo jugué el rol de mediador y compilador. Entre las asociaciones consultadas estuvieron la Asociación para el progreso de las comunicaciones (APC), la Asociación de Software Libre de Ecuador, la Asociación de  Usuarios Digitales, la Red Infodesarrollo, expertos internacionales de la talla de Jeremie Zimmermann y Jacob Appelbaum, entre otros.

La aseveración de Solines de que se quiere “cerrar el círculo para controlar [también] a Internet” mediante ‘Ingenios’ no tiene fundamento. Especialmente si se considera su concepción y elementos que, como todo el proyecto de ley, están a la vista del público, en una wiki, receptando comentarios de todo el mundo, desde hace un año. Cierto es que puede parecer que algunas de sus atributos positivos, como señala Solines, no estén desarrollados como se debería y que parecen estar “de boca para afuera”. La neutralidad de la red —para citar su propio ejemplo— carece de una definición, y es una crítica que comparto parcialmente. A mi entender, la ley contará con un glosario y será donde se desarrollen algunos de estos conceptos.

“Vivimos en la sociedad del remix”

Dijo Solines, y posterior a ello prácticamente realizó una defensa del proyecto de Ley, enfatizando elementos importantes en el proceso de generación de conocimiento:

Nuestra creatividad humana -que no depende de gobiernos o tendencia política- en el siglo XXI se ve potenciada por la gran cantidad de información a la que tenemos acceso. Esta es la cultura del remix, todas las creaciones artísticas son producto de una mezcla de tendencias que tenemos a mano hoy en día. Hoy entramos a Internet y tenemos todo lo que se nos pueda ocurrir, y eso nos da acceso a la mezcla.

Las limitaciones y excepciones al derecho de autor, también contemplados en los tratados internacionales, son absolutamente necesarios para el florecimiento de la ciencia y la cultura. Y esto es precisamente la característica fundamental de ‘Ingenios’. Que ¡por fin! vamos a tener un régimen de limitaciones y excepciones al derecho de autor, vamos a poder acceder libremente a textos en las bibliotecas, vamos a fomentar la transformación de formatos para que los discapacitados accedan a la cultura, y aún más importante, vamos a incorporar el derecho a la sátira. El derecho de autor no podrá ser usado como una herramienta de censura en Ecuador.

Cierto es que la ley no es perfecta, algunos de los reclamos hacen alusión a cambios realizados en la ley posterior al acuerdo de libre comercio que Ecuador logró con la Unión Europea. Pero esto resulta paradójico considerando la posición ideológica que sostiene Solines al respecto. Yo también quisiera que sea un juez, y no una unidad administrativa, la que decida en ciertos casos, pero esas son las reglas del libre comercio que el abogado, en otros ámbitos, defiende.

Léase también:

 

Entrevista a Andrés Delgado, por Evolucionarios

Texto de la entrevista que me realizara Evolucionarios (hoy fuera de línea)
¿Cómo definirías la cooperación?

Cuando dos o más personas trabajan juntas de buena gana para obtener un resultado que beneficie a los participantes (y en muchas ocasiones a toda la comunidad).

¿Crees que el principio de cooperación es aplicable a la sostenibilidad?

No sólo creo que es aplicable, sino que es imprescindible. En la economía actual las personas y las empresas hacen de todo para acumular dinero, y eso a veces incluye que los platos rotos los paguemos las otras personas e incluso la propia naturaleza. Sin una visión cooperativa, pronto nos quedaremos sin recursos para llevar una buena vida y sin amigos con los cuales compartirla.

Gabor Maté, un reconocido psiquiatra, menciona que nuestra felicidad es directamente proporcional al número de “iguales” que tengamos, gente como nosotros con las cuales nos podamos conectar, y es eso precisamente lo que genera la cooperación.

Desde un punto de vista más técnico, las herramientas que la cooperatividad ha creado tienen una lógica distinta a la del mercado, en lugar de crear productos para vender más y más. Se crean productos pensados en su reutilización y durabilidad. Podemos mencionar como un ejemplo de esto a los diseños de Open Source Ecology, quienes han reducido el costo de máquinas industriales a un octavo del precio en el mercado, pero paradójicamente han aumentado su durabilidad 5 veces.

¿Cuál es el concepto de FLOK Society?

Para entender al proyecto FLOK Society hace falta conocer un concepto clave que en los últimos años ha mejorado la calidad de vida de muchas personas en el mundo y ha permitido además el nacimiento de una nueva cultura de innovación: El COPYLEFT.

Al contrario del copyright (derechos de autor), el copyleft es básicamente un acto de nobleza por parte de quien inventa un nuevo diseño, escribe un nuevo libro o codifica un nuevo software. Es declarar a su creación como patrimonio común de toda la humanidad, para siempre.

Gracias a esto hemos podido apreciar el surgimiento de toda una industria mundial (software libre), que ahora ha tomado uno de cada cuatro computadores corporativos en el mundo y ya en 2007, la economía de productos libres constituía un sexto del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos.

Ya tenemos muchos ejemplos de consumo colaborativo aquí en Ecuador. Tenemos una red de autos compartidos (www.autocompartido.com.ec) que, si los usáramos bien reduciríamos un 80% de las emisiones en nuestras ciudades. También hemos implementado algo similar con las estaciones biciQ, las cuales poco a poco van tomando todas las ciudades de Ecuador. Otros colectivos ciudadanos han empezado a usar las redes sociales como medio para intercambiar objetos a fin de no gastar más e incluso montaron una especie de tribuna de defensa del consumidor con un grupo llamado “Te aviso para que no les compres”. Nosotros queremos llevar esto mucho más lejos para que los productos de la gente que ha regalado su trabajo a la humanidad (al registrarlo con una licencia libre o bajo copyleft) tengan su máximo alcance en Ecuador, convirtiendo a este país en un laboratorio de ideas.

La Sociedad del Conocimiento Libre y Abierto pretende crear una nueva forma de producir y consumir. Queremos dejar atrás al Ecuador que únicamente basa su economía en recursos limitados (como el petróleo) y proponer un país que use recursos ilimitados (como son la ciencia, la tecnología y el conocimiento) para sacar adelante a su gente y conservar su naturaleza.

Queremos que Ecuador cambie al mundo.

¿Cómo crees que se puede aprovechar el conocimiento para el bien común?

Si bien no creo en el conocimiento individual, sí creo que cada uno de nosotros tiene destrezas únicas que pueden dar aportes igual de únicos a este conocimiento que compartimos como humanidad. Isaac Newton lo explicó mejor cuando escribió:

“Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”.

Lo que Newton quería decir es que nosotros siempre creamos algo solo a partir del conocimiento que han dejado las 4000 generaciones de humanos que han pasado por este planeta, no existe nada que pueda ser 100% original, y es importante reconocer este hecho, porque nos permite entender que el mejor aporte que podemos hacer cuando tenemos una nueva idea, una explosión creativa, es brindarla como un apoyo a las presentes y futuras generaciones.

La imprenta revolucionó la historia porque permitía que los libros se reproduzcan mucho más rápido y ahora con Internet las ideas viajan a la velocidad de la luz (literalmente), si logramos que estas ideas se transformen en diseños de maquinaria libre, educación abierta y programas de computación gratuitos, podremos mejorar la calidad de vida de la gente.

Cuéntanos tu experiencia en la sociedad del conocimiento compartido.

Bueno, ahora mismo escribo usando un sistema operativo gratuito basado en GNU/linux (Ubuntu), en un programa de software libre, hubo gente que escribió el código de esos programas para mí. Creo que todos empezamos primero ‘usando’ estas herramientas del conocimiento compartido y posteriormente empezamos a realizar aportes que aunque nos parezcan pequeños terminan acoplados a un sistema enorme de conocimiento que otras personas pueden usar. En mi caso específico, he registrado obras de arte y ensayos bajo licencias libres.

Hace pocos meses, mis amigos David y Rafael, junto con mi primo Vinicio, hemos empezado a armar algunas impresoras 3D y eso gracias a que alguien más ha publicado libremente los diseños en internet. Algo interesante sobre esto es que una vez que estén terminadas, podremos imprimir las piezas para otras impresoras. ¡Es alucinante!

También he usado mucho de los contenidos en línea para aprender por mi cuenta, he aprendido otros idiomas humanos y computacionales (programación). Una vez fui a clases de salud mental tras haber escuchado una ponencia de uno de los más grandes expertos internacionales de la universidad de Stanford en línea. El profesor salió muy sorprendido.

¿Cómo crees que se puede incentivar a la juventud para formar parte de la sociedad del libre conocimiento?

Creo desde el fondo de mi corazón que las personas nacemos con una gran motivación hacia un mundo mejor, el problema no es incentivar a los jóvenes sino detener a quienes inhiben esa curiosidad innata.

Ken Robinson resume muy bien el sistema educativo:

“Sólo hay una respuesta… y está al final del libro. ¡Y no mires! Porque es hacer trampa”

Hay que crear nuevos centros, instituciones, empresas, clubes, grupos de amigos que funcionen desde una lógica distinta, dónde podamos reunirnos a compartir ciencia y jugar con ella. En Ecuador existen algunos HackLabs y podemos crear muchos donde no existen.

Debemos ir a clases y asombrar a nuestros compañeros siendo mejores que el profesor. Se imaginan el rostro de uno de sus profesores porque ustedes son los que le están enseñando.

Las universidades deben dar soluciones reales a la gente involucrando a sus estudiantes en proyectos que le quiten el frío y el hambre a las personas que no han nacido en la misma posición que nosotros. Y nosotros los jóvenes somos el puente para eso.

Debemos armar esos autos que ahora se encuentran en internet a una fracción del costo e invitar a la gente a dar un paseo en el futuro.Lo mejor que uno puede hacer para cambiar la perspectiva de la gente y conectarla con este proceso es informarse continuamente sobre nuevas posibilidades que cambian el mundo, que hacen que los problemas de hoy se vean ridículos, asombrarse ante tales cosas y compartirlas de una manera sincera, siempre revisando tus fuentes, siempre citándolas, porque lo más importante no es ser un fin, sino un puente entre aquellos que te rodean y las grandes posibilidades que encierra el presente.

¿Por qué no podemos ver a las civilizaciones más avanzadas?

Soy una especie de adicto a los videos de Jason Silva, espero con ansias por sus nuevas entregas, puesto que combina con una eficacia envidiable conceptos verdaderamente trascendentales dentro de imágenes estéticas bellísimas que te quitan el aliento… Pero, en esta ocasión, les comparto una de sus antiguas entrevistas donde explora sus cinco cosas favoritas. En la primera de ellas nos habla acerca de por qué no podemos ver evidencia alguna de las civilizaciones tecnológicamente avanzadas que probablemente existen allá afuera. Disfruten:


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