Catarsis

Durante las últimas semanas he experimentado una suerte de depresión, que no me resulta del todo ajena pues la vida no es precisamente un jardín de rosas. A mi entender vivimos en una esclavitud moderna. Esta ocasión era algo distinto que hasta hace poco no sabía explicar.

Me ponía especialmente sensible cuando se trataba del tema del Yasuní y los pueblos no contactados en franco peligro de extinción. Pensé mucho al respecto y la verdad no sirvió de nada. No fue sino hasta hace poco que tras una breve exposición a Hierosonic en su presentación en el Zeitgeist Media Festival 2012, tuve una especie de catarsis que finalmente me dejó tranquilo.

Me parecía bastante extraño que me conectara con una cultura de la que poco sabía, pero lo hacía al punto de llorar. La revelación que tuve fue esta:

Tengo miedo, miedo de que ese allanamiento y abuso a las personas que prefieren excluirse del sistema abusivo en el que vivimos se extienda más allá de la coyuntura que actualmente involucra a los taromenani. Tengo miedo de que no se respete mi decisión de pensar diferente, de conservar un ambiente puro fuera de este sistema de contaminación cultural que invade todas las mentes todos los días.

Me di cuenta que esa es la misma razón que me obliga a levantarme desesperado a buscar buenas noticias en mis dispositivos digitales. La que me hace leer con desesperación cualquier actualización que abra una posible brecha de esperanza para esa gente, aunque yo mismo ya casi no guardo ninguna. Es lo que me motiva a escribir. La que conduce este imperativo que tengo de cambiar lo “normal”. Siento que estoy en franco peligro de extinción.

No es el más fuerte el que sobrevive, sino el que mejor se adapta. No lo haré. Este es mi manifiesto. Es el único suicidio que me puedo permitir.

 

2 thoughts on “Catarsis

  1. “Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
    Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
    Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
    Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
    Luego vinieron por los estudiantes, y yo no me preocupe, pues era parte del sistema.
    Luego vinieron por los maestros, y me quedé tranquilo, pues disfrutaba mi ignorancia.
    luego vinieron por los indios
    Luego vinieron por los obreros y los campesinos, y me quedé tranquilo en mi casa porque pensaba que se lo merecían por revoltosos y conflictivos.
    Luego vinieron por los indios y yo no quise saber nada, porque soy blanco y no conozco sus dialectos.
    Luego vinieron por las mujeres y yo actué con indiferencia, pues soy un hombre
    Luego vinieron por los periodistas, y yo me quedé callado, pues no me interesaba enterarme de nada.
    Luego vinieron por los homosexuales y yo ni siquiera quise enterarme, pues soy heterosexual.
    Luego vinieron por los negros, pero como soy blanco, tampoco hice nada.
    Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie al que le importara ni que quisiera hacer nada por mí”.
    Martín Niemoller

  2. perspectivethink

    Aunque tu pesimismo sea profundo, y lo digo porque e sentido la misma cosa, tenemos que seguir adelante. Yo se que es facil ver el mundo y las atrocidades y pensar que nada pueda o va a cambiar. Te digo porque yo lo veo todo los dias- las noticias solamente reportan cosas malas. Nuestra comida es puro quimico y porqueria. La gente ya no sabe como respestarse unos a otros ni saben como respetar al planeta. En mi punto de vista, esto es señal que la ignorancia de la gente ha llegado a su limite. La gente no puede seguir en las tinieblas y la comodidad de su torpecia. Pero tambien te digo, aunque te frustres, no es tu responsabilidad salvar al mundo. La informacion esta alli para los que quieren seguirlas. Los que no desean escuchar que se jodan. Tu no te jodas solamente porque el sistema es asi o asa. Por lo menos, gente como tu, yo, y varios otros tenemos la temeridad de expresarnos y ver como es la cosa para despues cambiarla para nosotros y los que quieren seguir en el ejemplo, que lo hagan. Tu sigue y no te detengas. Tienes mi apoyo.

¿Y tú qué opinas?